valhalla


Es frio, aún en verano. Siento sus aguas profundas, pantanosas, mojandome por dentro. No tengo miedo, aunque la sangre este chorreando. Aprendí que hay vida después de la muerte, porque sigo renaciendo. Un destello y se esconde. De golpe desaparece, como si nada hubiera existido; sin mediar palabras. Sin explicaciones lógicas. Pero no se puedo borrar el haber sido aquella virgen que fantaseaba con que afilados colmillos perforaran su piel. Ni haber acechado desde la distancia durante suficiente tiempo para saber cosas que ni su protagonista recuerda. Y después, el exilio, la soledad, el perfume del mar impregnado en las sabanas de alguna habitación de San isidro. Entendí el "no podemos seguir viendonos", y todo lo que siguió después. Pero guardo el sonido de la maquina que le inyectaba tinta en el hombro, mientras yo fotografiaba su cuerpo cansado. Guerrero de nadie, lucha por mi cuando al fin puedas verme. Profetiza mi descenso cuando la oscuridad haya dejado de consumirte. 

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